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sábado, 27 de agosto de 2016

DIVORCIOS Y PAREJAS DE HECHO: SINALEFA Y DIÉRESIS (Taller de Poesía VII)


                                                             “La poesía no quiere adeptos sino amantes”.
                                                                                                       (F. García Lorca)

Estamos hablando de “normas” aplicables al arte poético y en estos momentos conviene hacer una interesante diferenciación.

La gramática, aunque flexible, suele imponer normas muy severas. 

Por ejemplo, en gramática, la palabra “duende” tiene siempre dos sílabas:  duen – de. 

La poesía, sin embargo, es muy flexible y permite aplicar o no aplicar sus normas, según el autor considere oportuno: a esas libertades, al medir versos, se les denomina licencias métricas.

En la palabra anterior, “duende”, el escritor puede decidir contabilizar las dos sílabas ya citadas o, si conviene a su poema, contar  3 sílabas:   du – en – de.

Esto significa que hemos de diferenciar la sílaba gramatical (rígida y constante) de la sílaba poética o métrica (variable ante la conveniencia del autor) 

He aquí dos de los casos que se pueden dar, en lo referente a la consideración del número de sílabas:

a) Sinalefa:   Es la unión (dentro de un mismo verso) de la silaba final de una palabra (acabada en vocal)   con la sílaba inicial de de la palabra siguiente, siempre que ésta empiece por vocal o “h”.

Ejemplo
                Un silencio extraño   …      Un  si  len  cio  ex  tra  ño    ( 7 sílabas gramaticales) 
                                                            Un  si  len  cioex    tra ño    ( 6 sílabas poéticas)

                La hiriente memoria  …      La hi rien te  me mo  ria     ( 7 sílabas gramaticales)
                                                            Lahi rien te me mo  ria       ( 6 sílabas poéticas)

           Si el autor decide no hacer sinalefa, tiene libertad para hacerlo.

b) Diéresis:  Es la separación intencionada de dos vocales que forman gramaticalmente un diptongo)..

Ejemplo
                Siempre soñando  >    Siem pre so ñan do         (5 sílabas gramaticales)
                                                    Si - em pre so ñan do      (6 sílabas poéticas) 

En poesía no es  frecuente hacer  uso  de la diéresis. 

PROPUESTA  DE  TRABAJO

 Indica las sinalefas.

ÁSPERA TEXTURA DEL VIENTO
Nacida de la selva me tomaste
arisca yegua para estribos y albardas.

Durante muchas noches
nada se oyó
sino el chasquido del látigo
el rumor del forcejeo
las maldiciones
y el roce de los cuerpos
midiéndose la fuerza en el espacio.

Cabalgamos por días sin parar
desbocados corceles del amor
dando y quitando,
riendo y llorando
-el tiempo de la doma
el celo de los tigres-

No pudimos con la áspera textura de los vientos.
Nos rendimos ante el cansancio
a pocos metros de la pradera
donde hubiéramos realizado
todos nuestros encendidos sueños.
           Gioconda Belli
           Nicaragua  (1948)

No necesitas copiar todo el poema. Hazlo escribiendo solamente  las palabras que  forman cada sinalefa.  Así:

   para_estribos       
   y_albardas


                                                                                                             Jerónimo García Jorquera


WEBS  COMPLEMENTRIAS

viernes, 4 de marzo de 2016

JUGANDO A CREAR VERSOS (Taller de poesía VI)

                            “Cada palabra lanzada al papel puede contener un mundo entero”.
                                                                                        (Silvia A. Kohan)
                             “Hoy son juegos de palabras y mañana serán poemas”.
                                                                                   (Jerónimo García)

    Vamos a jugar con las palabras para formar versos, del mismo modo que sugería García Lorca cuando escribió:  “Poesía es la unión de dos palabras que uno supuso que nunca pudieran juntarse y que forman algo así como un misterio”. 
    Antes de empezar a componer poemas, aprenderemos a utilizar la colección de palabras  que vimos en la unidad anterior  (http://ohlacreatividadjeronimo.blogspot.com.es/2016/02/coleccion-de-palabras-vocabulario.html)  para crear versos con cierta calidad literaria.  
    Estas palabras coleccionadas las usamos como provocadoras de estímulos que nos ayuden a expresarnos con cierta belleza literaria.
    No pretendemos, por el momento, elaborar poemas con ellas. Sólo crear expresiones a modo de versos.
    Para ello actuamos del modo siguiente.

1º En tu colección de palabras eliges una de cada grupo y las colocas en línea, así:

                       soñar ,  feliz,  nubes,   fantasía,   

    Además de esas palabras podrás usar sus flexiones o derivados: soñador, soñando, felicidad, nubarrones, fantástico, etc. 

2º Con esas cuatro palabras y otras que necesites, escribe frases, oraciones o expresiones, a modo de versos independientes (aún no conforman un poema), procurando que el resultado tenga cierta belleza lingüística. 

    He aquí algunos ejemplos elaborados con las palabras citadas:

- Sueño feliz entre las nubes de tu fantasía.
- Fantasía en una nube de sueños  felices.
- Nubes de sueños felices en tu fantasía.
- Era feliz soñando entre nubes de fantasías.
- Sueño feliz, fantasía  de nubes.
- Felices fantasías en nubes de sueños.
- Nubes fantásticas entre sueños  felices.
- Nubes  felices de unos  sueños fantásticos..
- Nube feliz, fantasía  de sueños. 

    Añadiendo más palabras podemos alargar los versos

- ¿Cómo imaginar la felicidad sin la lluvia  caída de sueños de fantasía?
- El sueño me devolvió la felicidad entre nubes y fantasías.
- No se acaban los sueños felices mientras vivimos en nubes de fantasía.
- Un sueño tuyo es la felicidad que me ofrece vivir en las nubes de mi fantasía.  
- No es feliz quien no aprende a volar entre nubes, soñando con un mundo fantástico.
- Vivo feliz en una nube, donde los sueños me transportan la país de la fantasía.

    Con este tipo de actividades habituamos a nuestra mente a
improvisar expresiones con cierta calidad literaria, de modo que, cuando llegue el momento de componer un poema, los mecanismos creativos se desencadenen  de forma natural y nos ofrezcan diversas alternativas para elegir las más adecuadas a cada situación poética.

PROPUESTA DE  TRABAJO

A partir de 4 palabras de tu elección (una de cada grupo), elabora tus propios versos, expresiones, oraciones, etc.

        
                              Jerónimo García Jorquera

Imagen: http://photos1.blogger.com/blogger/3932/1469/1600/escritoras2%20marie%20frence%20porta1.jpg



jueves, 11 de febrero de 2016

COLECCIÓN DE PALABRAS: VOCABULARIO ACTIVO (Taller de poesía V)

                                           “Las palabras son la droga más potente que haya inventado la humanidad” 
                                                                                                             (Rudyard Kipling)


    Cuando leemos un texto, encontramos en él palabras que acostumbramos a utilizar en nuestro vocabulario habitual. Por ejemplo, palabras  como “hablar”, “escribir”, “novela”, etc. las usamos frecuentemente sin tener que hacer esfuerzo alguno por “buscarlas” en nuestra mente. Forman  parte de nuestro  “vocabulario activo” (usual).  En cambio, hay otras, como “idiosincrasia”, “guirnalda”, “psicopatología”, “ensueño”,  etc., cuyos significados conocemos pero no solemos utilizar en el vocabulario que usamos normalmente para  comunicarnos con los demás.  Esas palabras  forman parte del denominado “vocabulario pasivo”  (no habitual pero de significado –más o menos- conocido).

    El oficio de poeta requiere un amplio vocabulario activo, para “tener a mano” en cada momento, las palabras necesarias. Un buen método  de ampliarlo  es  la  lectura, siempre que se vea complementada por una memoria adecuada.  En caso contrario, te recomiendo que hagas tu propia colección de palabras.
    Hace unos años, la Escuela de Escritores propuso una encuesta entre internautas para decidir las palabras “más bellas” de nuestra lengua.  El resultado fue una interesante colección y, entre las cinco más votadas, se encontraban: amor, libertad, paz, vida y azahar.
    Si decides, como propongo, hacer tu propia colección, no habrás de centrarte sólo en las bellas. La poesía no habla siempre de las alegrías y bellezas de la vida. También tendrás que incluir palabras como desamor, esclavitud, guerra, muerte o estiércol.

    He aquí un ejemplo de cómo coleccionar palabras a partir de este poema.  Leemos este  poema y vamos a seleccionar,  para nuestra colección,  las subrayadas.

POR SEPTIEMBRE...


Por septiembre
se te llenan de sótanos los labios
y es relativo el cielo
después de haberte visto preguntarle a la vida.
Pero también el cielo,
arrugado y preciso
como tu cazadora adolescente,
quiere estar entreabierto,
brillar recién amado,
descansando en la hierba
el peso de su larga cabellera de nubes.

Por septiembre
se te llenan de humo los síes en la boca.

                   Luis García Montero
                   España (1958)


    Prepara  4 hojas. En la parte superior de cada una pon uno de estos títulos:


1) VERBOS
2) ADJETIVOS CALIFICATIVOS
3) SUSTATIVOS-1  (similares a concretos)
4) SUSTANTIVOS-2  (similares a abstractos)


    Observación:  Lo ideal es que, en las hojas, escribas las palabras en tres o cuatro columnas dejando, ante  la inicial de cada vocablo, un espacio en blanco.
    Por si el lector tiene dudas o desconoce la gramática, hago algunas aclaraciones para orientarle sobre las clases de palabras.

1)  En VERBOS seleccionas  palabras que a las que les puedes hacer esto:
    Llenan  (del verbo  llenar),  preguntarle (del verbo preguntar)   amado  (del verbo amar)


    Recuerda que has de coleccionar los infinitivos (acabados en  -AR,  -ER,  -IR )

    La hoja de VERBOS, con palabras del poema,  te quedaría así:

VERBOS

llenar,
preguntar
amar
querer
brillar
descansar,


2) En ADJETIVOS CALIFICATIVOS seleccionas las palabras que responden a estas preguntas:

- ¿Cómo  es  el perro?    La respuesta podría ser               “bueno” , “tierno”
- ¿Cómo  está  la….?                 “                                       “enferma”, “rota”  
- ¿Cómo  son las ….?                “                                       “bellas”, “dulces”   
- ¿Cómo  están los .?                 “                                       “agotados”, “dispuestos”


    Veámoslo ahora con palabras del poema:
¿Cómo  es la cazadora?   ….      adolescente
¿Cómo  está el cielo?    …..   arrugado, amado
¿Cómo  es la cabellera?     …   larga
  

    La hoja  de ADJETIVOS CALIFICATIVOS, con palabras del poema,  te quedaría así:

ADJETIVOS CALIFICATIVOS
arrugado
amado
adolescente
larga,….


3) En SUSTANTIVOS-1 seleccionas   palabras que sean “nombres” de animales (paloma), personas (rey), plantas  (rosal)  o cosas (ventana, agua, algodón, ….). Todas las palabras deben referirse a algo que se puede ver y/o tocar


    La hoja de SUSTANTIVOS-1, con palabras del poema,  te quedaría así:


SUSTANTIVOS-1


labios
hierba
cabellera
nubes
humo
sótanos

4) En SUSTANTIVOS-2  seleccionas palabras que sean “nombres” de cosas (cielo)  o sentimientos ( amor, felicidad, venganza.) que NO se pueden ver NI tocar.

   La hoja de SUSTANTIVOS-2, con palabras del poema, te quedaría así:

SUSTANTIVOS-2

cielo
vida,


    No se trata de que aprendas de memoria las palabras, pero sí, de que tengas esa colección a la vista cuando la necesites.

   
    Más adelante daré algunos consejos sobre  como obtener el mayor provecho posible con ellas.

PROPUESTA  DE  TRABAJO


     Amplía tu colección de palabras. Intenta llegar en una semana a  más de 100 en cada grupo.
    En el futuro comprobarás lo útil que te va a resultar ese     vocabulario.


                                        Jerónimo García Jorquera



Webs complementarias


http://www.papelenblanco.com/metacritica/cuantas-palabras-usamos-descubre-la-riqueza-de-tu-vocabulario-y-ii



lunes, 30 de noviembre de 2015

VOCALES QUE SE ATRAEN O SE REPELEN: DIPTONGOS E HIATOS (Taller de poesía IV)


                                                                       “La poesía es un arma cargada de futuro”.
                                                                                                                    (Roger Wolfe)

    Antes de continuar, recuerda que hay dos clases de vocales:
-  las fuertes:   a,  o,   u
-  las débiles:   i (y),  u

    Habrás observado que, en algunas palabras, hay dos vocales   seguidas   Por ejemplo en “lluvia”.  
   ¿Cómo contamos las sílabas de esa palabra? 
   ¿Así:   llu-vi-a  (3 sílabas) ?  
   ¿O así:  llu-via  (2 sílabas)?
    La respuesta correcta es la segunda: llu-via  ( 2 sílabas). 

    Otra palabra:   “mareo”.  
    ¿Será así:  ma-re-o  (3 sílabas?  
    ¿O así: ma-reo  (2 sílabas)?
    La correcta es la primera respuesta:  ma-re-o  (3  sílabas)

    Y ahora viene la pregunta ¿por qué en lluvia se mantienen las dos vocales en una sola sílaba y, en cambio, en mareo, las dos vocales se separan y pertenecen a distintas sílabas?
    ¿Cuándo se separan las vocales en dos sílabas  y cuándo se mantiene unidas en una misma sílaba?

    Diptongo

    Las vocales se mantienen en la misma sílaba cuando hay diptongo, es decir, cuando al menos una de las 2 vocales es débil sin tilde. 
    Por ejemplo:  suave > sua-ve  (2 sílabas, porque una es débil -  la  “u” - sin tilde ) 
                        muy >  muy  (una sílaba, porque las dos vocales son débiles y ninguna lleva tilde)  


    Hiato

    Las vocales no se mantienen unidas cuando hay hiato, es decir, cuando  las dos vocales son fuertes o una es débil pero lleva tilde.

    Por ejemplo:   proa  > pro-a     (dos sílabas porque las dos vocales son fuertes)
                        sufría  > su-frí-a  (tres sílabas porque la vocal débil  ”í”  lleva tilde)


    Estos versos se medirían así:

a)  cuentan  que siempre volvía  >   cuen-tan  que siem- pre vol-ví-a    (8 sílabas).
      Hay dos diptongos   (“ue”,  “ie” )   y un hiato  (í-a)
                                                              
b) en su deseo, María   se confundió      en su de-se-o, Ma-r í-a   se con-fun-dió  (12 sílabas)
       Hay dos hiatos   (“e-o”,  “í-a” )   y un diptongo  (ió).



PROPUESTA  DE  TRABAJO

    Haz la separación de sílabas  que corresponda, indicando diptongos e hiatos y la medida de cada verso.

a) Atrae la luna, me sonríe.
b) Cuando los fríos llegaron. 
c) Se deshizo la lluvia.
d) Huelen a cielo del invierno. 

                                                    Jerónimo García Jorquera


Imagen: http://nosentimosbien.blogspot.com.es/2013/04/diptongos-e-hiatos.html

jueves, 14 de mayo de 2015

POESÍA Y MATEMÁTICAS: MEDIR VERSOS (Taller de poesía III)

                                                  “La poesía es indispensable, pero me gustaría saber para que”.
                                                                                                                            (Jean Cocteau)

    Las matemáticas tienen relación con todos los saberes: astronomía, medicina, gastronomía, pintura, escultura, internet... y hasta con la poesía.
    Habrás escuchado muchas veces esta expresión: “la medida de los versos”.  Noooo, no prepares el metro o la regla. No los vamos a necesitar.
    Veremos como se miden.
    Recuerda que las palabras están formadas por sílabas. Así, la palabra “medir” tiene dos sílabas (me – dir) y “tormenta” tiene tres  (tor – men – ta).
    Teniendo en cuenta eso, seguro que seremos capaces de medir estos versos, o lo que es igual, de contar sus sílabas:

a) Desde  la luna:   des -  de  -  la   -  lu   -na   (Mide 5 sílabas) 

b) No besan los olvidos sin recordarlos:   No be–san  los  ol–vi–dos  sin  re–cor–dar-los   (12 sílabas)

    No siempre es tan sencillo. Algunas palabras llevan diptongos o hiatos, que complican un poco las medidas. Por ejemplo, la palabra “cielo” parece tener tres sílabas pero en realidad solo son dos: cie-lo.  Las vocales “i”, “e” forman diptongo y se unen en una sola sílaba: cie.
    Pero esos contenidos los trataremos en próximos módulos.

    Como vemos,  los versos pueden tener distintas medidas.  Según su número de sílabas, los versos pueden ser:

a) De arte mayor:  Los que tienen 9 sílabas o más.
               Ejemplo:  Se gui mos so ñan do sin sa ber lo   (10 sílabas)

b) De arte menor:  Los que tienen 8 o menos sílabas. (Incluidos los de 8)
              Ejemplo:  En tre ro sas a zu les   (7 sílabas)

    Hasta aquí los contenidos básicos sobre la medida de versos desde una perspectiva gramatical.  Medir versos implica tener en cuenta más variables que veremos en próximas unidades.


PROPUESTA DE TRABAJO

Mide estos versos y di si son de arte mayor o menor:   

a) Deja su canto
b) Y mira con tristeza su reflejo
c) No sabe que la noche se retrasa
d) Sólo miradas

                                                                                    Jerónimo García Jorquera


viernes, 1 de mayo de 2015

¿QUE VEMOS EN UN POEMA? (Taller de poesía II)

                                                                      “El poeta cree.  ¿Qué cree? Todo”.
                                                                                                     (Jean Cocteau)

    Empezamos familiarizándonos con los datos que nos ofrecen los poemas.

                                                                                                                  Francisco de Quevedo
                                                                                                                  España  (1580 – 1645)


    En este poema observamos:

- El título: A una nariz.
- El autor: Francisco de Quevedo.
- Que cada línea se denomina verso.
- Que el poema esta compuesto por 14 versos.
- Que, al finalizar cada verso hay un silencio o pausa (pausa versal).
- Que cada grupo de versos se denomina estrofa. 
- Que el poema esta formado por dos estrofas de 4 versos cada una y otras dos estrofas de 3 versos cada una. Forman un conjunto llamado soneto.
- Que los versos tienen todos casi el mismo número de sílabas gramaticales (entre 11 y 14, aunque la mayoría sean 12 o 13).
- Que 9 versos tienen, inicialmente, la mismas construcción sintáctica: “Érase un/una …”
- Que en algunos versos coinciden varias letras de su final:  son las rimas.  (– ado,  -iva, -era)
- Que algunas palabras van acentuadas y reconocemos su sílaba tónica (la más fuerte) por ese acento o tilde.
- Que otras palabras no llevan tilde pero tienen una sílaba más fuerte (llamada "tónica") que las demás. Por ejemplo, la sílaba más fuerte de Egipto es –gip-.
- Que hay palabras que unimos al pronunciarlas. Por ejemplo: a_una, era_Ovidio.
- Que aparece un buen número de exageraciones  ( “Érase una pirámide de Egipto “ )
- Que 10 versos comienzan con la misma palabra:  ”Érase”.
- Que el poema trata sobre la nariz de un personaje.
- Que, se usan distintas palabras, para repetir que la nariz es muy grande. 
- Que el poema nos transmite cierta sensación de humor burlesco.

Podríamos destacar muchas más apreciaciones sobre el poema, pero, de momento, son suficientes las que  hemos visto.  Esas características son variables que, debidamente combinadas, dan calidad a los poemas: número de sílabas en los versos, significado de palabras, colocación de acentos, situación de las pausas, repetición de estructuras, palabras, sonidos, exageraciones, comparaciones, identificaciones, etc.

PROPUESTA DE TRABAJO

    Enumera lo que observas en este poema:

Dime desde allá abajo

Dime desde allá abajo              
la palabra te quiero.
¿Hablas bajo la tierra?
Hablo con el silencio.
¿Quieres bajo la tierra?
Bajo la tierra quiero
porque hacia donde corras
quiere correr mi cuerpo.
Ardo desde allí abajo
y alumbro tus recuerdos.

                                      Miguel Hernández 
                                      España  ( 1910 – 1942 )

                                                                                                                Jerónimo García Jorquera

Imagen:  http://homenajeaneruda.blogspot.com.es/2011/01/puedo-escribir-los-versos-mas-tristes.html


miércoles, 22 de abril de 2015

¿SE PUEDE APRENDER A ESCRIBIR POESÍA? (Taller de poesía 1)


            “La poesía, como el tenis, tiene un sistema de reglas”
                                                                                                     (Valerio Magrelli)                                                                                                                                       

    El poeta  ¿nace o se hace?
    Seguro que las respuestas podrían ser muy variadas.   A lo largo de la historia se ha planteado la misma pregunta, aplicada a las artes y a la ciencia.
    Hasta hace 400 años se pensaba que los artistas nacen con unas cualidades especiales que les permiten convertirse en lo que, después, son.
    Pero hace poco más de un siglo, la psicología descubrió que, mediante un entrenamiento adecuado, las personas “normales” pueden “aprender a crear”. Y al hablar de crear, hablamos no solo de inventos científicos, sino también de creaciones artísticas y, entre ellas, la creación poética.
    ¿Hasta qué niveles se pueden desarrollar esas capacidades? Eso de dependerá de las características individuales de cada persona. Su inteligencia, sensibilidad, perceptividad, emotividad, perseverancia, esfuerzo, etc. son algunos de los condicionantes que pondrían los límites.
    Si esas personas que “nacieron” con cualidades especiales, desarrollan su aprendizaje en condiciones adecuadas, es muy posible que lleguen a convertirse en genios, como Lope de Vega, Quevedo, Góngora, Ibarbouru, Bécquer, Neruda, Benedetti, etc. Pero el resto de personas que “no nacieron (no 

nacimos)  con esas características especiales” también pueden (podemos) aprender a escribir poesía, con muchas menos posibilidades de llegar a ser “genios”, pero eso no les impedirá ser poetas.
    Hagamos una simplificación:  Para escribir poesía se requieren, al menos, dos (son muchas más)  condiciones:
    La primera es  tener sentimientos.  Es decir, sentir que en nuestro corazón (mente) se desencadenen unas reacciones ante determinados estímulos. De las dos condiciones ésta es la incontrolable.
    Por ejemplo, cuando perdemos a una persona querida notamos en nuestro interior una transformación mental de vacío, desconcierto,  dolor, etc.  que provoca trastornos físicos (alteraciones en el funcionamiento de nuestro corazón, aparato respiratorio, digestivo, etc.)   
    Pero no todas las personas, lo padecen con igual intensidad. Por lo tanto, no todas las personas lo manifiestan del mismo modo por que no sienten del mismo modo.
    La segunda condición es saber transformar en palabras los sentimientos que hemos experimentado. Ésta sí la podemos controlar.
    No basta con sentir. Además es preciso disponer de un vocabulario lo suficientemente amplio, de unos conocimientos gramaticales que den coherencia a lo expresado  y, sobre todo, hay que conocer una serie de “herramientas” (“trucos”) que son de gran utilidad para que los poetas en fase de iniciación sepan como transmitir mejor los sentimientos a la vez que embellecer el lenguaje en sus expresiones.
    No se puede aprender a tener sentimientos (primera condición), aunque las modernas teorías sobre inteligencia emocional apuntan hacia cierto control de los mismos,  pero SÍ se puede aprender el “oficio de poeta”, es decir, a aprovechar la gran cantidad de recursos que el lenguaje pone a disposición de quienes desean expresar sentimientos en forma de versos.
    A una persona que no “nace cantante” no le podemos enseñar  a “renacer cantante”, pero si a aprender los conocimientos necesarios (relacionados con la voz, los instrumentos musicales y el solfeo)  para cantar.Y, si sus facultades innatas lo permiten, conseguir hacerlo muy bien, mejor que sin haber recibido esa formación.
    Del mismo modo, a un futuro médico, pintor, escultor o maestro no se le puede enseñar a tener “vocación” pero, en cambio,  sí se le puede enseñar el “oficio” correspondiente. El resultado  será cuestión de la dedicación y, sobre todo, de las posibilidades individuales de cada uno.
    En todo caso hay que reconocer que, para escribir poesía, no basta con saber teoría, es más importante aún LEER POESÍA, pero con unas condiciones:
1ª Leer buenos poemas, tanto los clásicos (con rimas) como los actuales (preferentemente sin rima).
2º Leer en silencio o recitando en voz alta, analizando los recursos (teoría) utilizados por el autor.
3º Leer intentando imaginar los sentimientos expresados. 
4º Aprender a escribir imitando a los grandes poetas. Sí, lo que has leído, imitando, hasta que el escritor novato vaya adquiriendo su propio estilo. Intentar aprender imitando a los genios debe ser todo un honor para nosotros.
    Este taller no puede estimular sentimientos en tu “corazón” pero si puede poner a tu disposición, en tu mente, una serie de recursos lingüísticos que permitan mejorar la conversión de sentimientos en palabras.  A eso vamos.

PROPUESTA  DE TRABAJO

Lee estos dos textos y reflexiona sobre si el poeta “nace” o “se hace”.

a) LA POESÍA

-¿Es arte del demonio o brujería            
esto de escribir versos? -le decía,
no sé si a Calderón o a Garcilaso
un mozo más sin jugo que el bagazo.
-Enséñame, maestro, a hacer siquiera
una oda chapucera.
-Es preciso no estar en sus cabales
para que un hombre aspire a ser poeta,
pero, en fin, es sencilla la receta.
Forme usted líneas de medidas iguales,
y luego coloca juntas
poniendo consonantes en la punta.
-¿Y en el medio?
-¿En el medio? ¡Ese es el cuento!
Hay que poner talento.
                                  
                      Ricardo Palma 
                      Perú  ( 1833 – 1919 )

b) Imagina tres hermanos gemelos con, exactamente, idénticas características físicas e intelectuales y espirituales. Al nacer son separados. Uno vive solitario en una selva, al estilo de Tarzán. Otro vive en una ciudad, en ambiente marginal y se convierte en poeta. Y el tercero vive en una familia que le proporciona formación universitaria y se convierte igualmente en poeta.
     ¿Quién tiene mayores posibilidades de convertirse en poeta?

                                                                        Jerónimo García Jorquera

Imagen Poesía:  http://www.desktopcostarica.com/directorio/taller-de-poesia-carbunco

HERRAMIENTAS DE POETA (Taller de poesía 0)

                               “La poesía es el sentimiento que le sobra al corazón y te sale por la mano”.
                                                                                                                                                    (Carmen Conde)             

    Todos los oficios se desempeñan gracias a unas “herramientas”. Entrecomillo la palabra porque no hay que entender herramientas sólo en su acepción material como la de los carpinteros (sierra, destornillador, tenazas, etc.), o la de los pintores  (paleta, pincel, lienzo, etc.).  Hay “oficios” como el de escritor (poeta en este caso) que, además de herramientas materiales (bolígrafo, papel, goma, orenador, etc.), disponen de unas “herramientas” no físicas. Son las que dan contenido a la teoría de la poesía: un conjunto de reglas o normas (no imposiciones)  de las que el escritor se puede servir para iniciarse en la escritura poética o para mejorarla. 
    Bajo la denominación HERRAMIENTAS DE POETA irán apareciendo los contenidos mas elementales, diría que casi los mínimos imprescindibles, para abrir o facilitar no sólo el camino del poeta que empieza a escribir,  sino también el de lector de poesía que desea profundizar en la reflexión de lo leído. En resumen para estimular la creatividad en la poesía.

    Más adelante, según se progrese en las prácticas,  se irá profundizando en aquellos temas que, por el momento, sólo se tratan de forma elemental o superficial.
    Estos contenidos están dosificados en unidades o módulos que intentan ser  breves, claros y prácticos.  En algunos casos la unidad no se referirá directamente a herramientas o “trucos” de escritor, sino que incluirá posibles reflexiones en torno a algún tema, más o menos polémico, sobre el que podrían surgir tantas opiniones respetables como lectores haya.
    Puede que, al principio, parezca que los contenidos son demasiado teóricos,  y tal vez sea así, pero es necesario conocerlos para que el inmenso mundo de la poesía se nos abra con las máximas posibilidades. Hemos dde tener en cuenta que cuantas más “herramientas” poéticas conozcas, mayor será el horizonte posible de tu creatividad. Debemos empezar por aprenderlas y, después, si quieres, no las cumplas. Es lo que hacen los genios: las estudiaron para conocerlas pero también para transgredirlas.
    Los módulos o unidades incluyen propuestas de actividades para quienes deseen hacer prácticas sobre los contenidos tratados en cada uno. En otros casos se propone a los lectores que elaboren sus propias opiniones y/o composiciones poéticas.

                                                                                                Jerónimo García Jorquera

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